Tratamientos de Acné en Córdoba

Nuestra área de dermatología cuenta con un equipo de médicos dermatólogos especializados en tratamientos de acné que te brindarán una atención cálida, profesional y eficiente.

¿Qué es el acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria de la piel que involucra al folículo piloso y a las glándulas sebáceas. Se caracteriza por la formación de comedones, pápulas y pústulas en la cara, cuello, pecho y/o espalda.

¿Existe algún tratamiento para el acné?

El acné puede ser tratado adecuadamente con una gran variedad de medicamentos de aplicación directa (cremas, geles, lociones) en la piel; como tratamientos administrados por vía oral; que son altamente efectivos para tratar los diferentes tipos de acné; conjuntamente con procedimientos lumínicos (luz pulsada intensa, terapia fotodinámica, láser); que realiza el especialista para acortar los tiempos de evolución de la enfermedad. El acné produce angustia en los pacientes, sobre todo al apreciar cicatrices residuales, que pueden aparecer cuando no es tratado en forma adecuada. Hoy lo más utilizado es la aplicación de láseres ablativos y no ablativos, conjuntamente con factores de crecimiento biológicamente activos, extraídos del propio plasma del paciente (PRP) para el tratamiento de cicatrices; los cuales aplicados localmente facilitan la renovación celular, otorgando un reacomodamiento de la arquitectura cutánea.

El dermatólogo es el especialista que te puede indicar el tratamiento adecuado, para tu caso en particular.

¿Se puede prevenir el acné?

No existe una regla exacta para poder prevenir el acné; pero si podemos darte algunos consejos muy útiles a tener en cuenta:

Limpiar la piel después de realizar actividad física, ya que que el sudor bloquea los poros.

Utilizar maquillajes, protectores solares y cremas que sean no comedogénicos, que no bloquean los poros.

Tener en cuenta que muchos productos para el cabello contienen aceites, los cuales pueden estimular su formación.

Tengo acné activo y quisiera saber ¿Cómo puedo evitar la aparición de cicatrices?

La mejor forma de evitar la aparición de cicatrices de acné es el tratamiento precoz del mismo con un especialista en Dermatología. No dejes pasar el tiempo, ya que la enfermedad evoluciona y deja rastros.

¿A quién suele afectar el acné?

El acné resulta más frecuente entre los adolescentes, afectando al 80% de ellos (en su mayoría varones) entre los 13 y 18 años. Su evolución suele ser benigna, evolucionando favorablemente de forma espontánea; no obstante, se estima que hasta un 30% de los casos necesitan realizar tratamiento. La prevalencia del acné en los adultos es de un 3% en varones y entre un 11-12% en mujeres, disminuyendo significativamente a partir de los 45 años.

¿Por qué se produce el acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria que afecta al folículo pilosebáceo, con la intervención de una bacteria el Propionibacterium acnes (P. acnes) y otras bacterias. La obstrucción del folículo pilosebáceo influye en la etiopatogenia de las lesiones inflamatorias, debido a la excesiva producción de sebo por las glándulas sebáceas o por la hiperqueritinización de las células epiteliales de las paredes del folículo. El aislamiento de altas concentraciones de P. acnes en frente y espalda es mayor en pacientes de 11-22 años con acné que en controles, aunque no se han detectado diferencias entre pacientes y controles mayores de 20 años. Por otra parte, los altos niveles androgénicos estimulan la actividad de las glándulas pilosebáceas, como ocurre en pacientes con ovario poliquístico. Existen algunas evidencias que confirman una cierta predisposición genética en la aparición del acné; también influyen factores étnicos y fisiológicos (ciclo menstrual y embarazo). La relación entre algunos alimentos (chocolate, frutos secos, embutidos), el contenido calórico de la dieta, el yodo o el flúor y el desarrollo de acné, no ha podido ser demostrada científicamente; pero en caso en que tengas por costumbre consumir dichos alimentos en exceso, es importante que le comuniques a tu dermatólogo que tipo de alimentación realizas.

El estrés juega un papel importante, así como el uso de cosméticos no “libres de grasa”, haciendo que pueda persistir el acné y hacer fracasar cualquier aproximación terapéutica. El acné también puede ser de origen iatrogénico provocado por diferentes medicamentos como antitiroideos, barbitúricos, bromuros, cetuximab, efalizumab, corticoides,derivados yodados, isoniazida, litio, vitamina B12, vitamina D; y se caracteriza por presentarse en forma brusca y con localización atípica y sin comedones. La aparición de acné en adultos puede hacer sospechar su origen iatrogénico.

Es importante tener en cuenta que hay distintos tipos de acné y diferentes tipos de piel; y estos dos factores son muy importantes para decidir cuál es el mejor tratamiento para cada tipo de piel y de acné; por esto muchas veces recibimos en la consulta pacientes que utilizan productos de venta masiva para tratamiento de acné y no evidencian mejoría en su piel.

¿El acné mejora/empeora en verano?

Es factible que el sol mejore en forma transitoria el acné leve; ya que la radiación ultravioleta tiene efecto inmunosupresor y produce la muerte de las bacterias implicadas en el desarrollo del acné; por lo que las lesiones mejoran, pero en forma momentánea. No obstante al finalizar el verano, podemos observar en pacientes que estuvieron expuestos al sol en forma prolongada, empeoramiento de sus lesiones de acné; ya que la radiación solar aumenta el grosor de la capa más superficial de la piel (capa córnea), lo que contribuye a obstruir la glándula sebácea. Podemos decir por tanto que en verano el sol mejora inicialmente el acné, pero posteriormente tiene un efecto rebote, agravando esta patología; por lo que bajo ninguna circunstancia los dermatólogos recomendamos la exposición solar, como medio terapéutico para mejorar el acné.

¿Existe algún remedio o tratamiento casero para quitar el acné?

Muchos pacientes que nos consultan por acné, estuvieron mucho tiempo realizando tratamientos caseros “alternativos”, lo cual es un error, ya que en muchas ocasiones los pacientes asisten cuando el acné dejó cicatrices permanentes muy inestéticas, difíciles de borrar.

Mitos sobre el acné

Existen numerosos mitos en relación con el acné, muchos de los cuales afirman que:

  • El acné se produce por una dieta inadecuada: FALSO. Estudios científicos extensos y serios no han encontrado una relación entre la dieta y el acné. La aparición del acné o su empeoramiento es independiente de la alimentación. Ni una dieta muy estricta va a mejorar el acné, como así tampoco los alimentos ricos en grasa como frituras y chocolates pueden provocar o empeorarlo. Ocasionalmente, algunos pacientes reportan un claro empeoramiento del acné después de comer ciertos alimentos (chocolate, patatas fritas, grasas), en tal caso se suprimirán esos alimentos. Es indispensable realizar una dieta variada y equilibrada aunque si el acné es tratado correctamente, no hay necesidad de preocuparse por la alimentación.
  • El acné se produce por el estrés: FALSO. La tensión ordinaria de la vida cotidiana no es un factor determinante en la producción del acné pero en ocasiones algunas personas refieren un empeoramiento en relación con un estrés excesivo. A veces alguna de las medicaciones que se prescriben para disminuir el estrés pueden causar o empeorar el acné.
  • El acné desaparece espontáneamente siempre: FALSO. Si bien hay acnés leves que pueden resolverse espontáneamente no es lo habitual.
  • La mujer con acné no debe maquillarse: Sí, puede hacerlo pero con maquillajes "oil free" o "no comedogénicos", y es necesario retirar siempre el maquillaje con un producto de limpieza facial.
  • La exposición a sol cura el acné: FALSO. El bronceado ayuda a que las lesiones sean menos evidentes, pero las lesiones siguen presentes, y empeoran con la exposición permanente al sol y muchos de los medicamentos utilizados para su tratamiento producen fotosensibilidad, por lo que no se aconseja tomar sol al realizar el tratamiento.
  • El acné es un signo de falta de higiene personal: FALSO. Los puntos negros se producen como resultado de la oxidación del sebo. Sí se debe realizar una limpieza adecuada con productos adecuados al tipo de piel. Muchas veces escuchamos en la consulta que los pacientes realizan lavado con jabones agresivos y exfoliaciones agresivas, con lo cual irritan la piel y empeoran su acné.

Recomendaciones para atenuar los efectos del acné

  • Para realizar una higiene adecuada en una piel con acné es necesario emplear un detergente sintético (tipo syndet o “jabón sin jabón”,) y retirarlo con agua tibia (no caliente), dos veces al día. Los limpiadores hechos de detergentes sintéticos tienen un pH que oscila entre 5,5-7, muy similar al pH de nuestra piel; por lo que disminuyen la irritación cutánea.
  • La limpieza excesiva y agresiva, puede causar daños como resecar la piel o irritar el acné existente.
  • No está demostrado que el empleo de jabones antibacterianos como la povidona-yodada o la clorhexidina sean útiles en el tratamiento del acné vulgar.
  • Evitar agredir a la piel ya que empeora la inflamación y favorecer la aparición de nuevas lesiones.
  • Muchos de los tratamientos tópicos que pautamos para el acné pueden irritar la piel, es importante la aplicación de una hidratante a diario para disminuir la inflamación cutánea.
  • Es necesario la utilización protectores solares, cremas y cosméticos “no comedogénicos”, ya que no obstruyen los folículos.
  • Evitar la manipulación de los granitos, ya que favorece la de aparición de cicatrices.
  • Es importante realizar una consulta con el médico especialista en dermatología en las etapas tempranas del acné, incluso cuando los síntomas son leves, dado que un tratamiento médico eficaz puede prevenir el empeoramiento de la enfermedad y consecuencias como la retracción cicatricial. Es fundamental la educación del paciente y la contención por el Médico Dermatólogo; explicando en forma clara las causas del acné, informando acerca del daño que producen al traumatizar las lesiones en forma manual; concientizando que el tratamiento es a largo plazo y que el abandono prematuro genera recurrencias y recidivas; y por último disipando mitos relacionados al acné y el uso de productos comerciales muy promocionados para la patología.

¿Hasta cuándo hay que tratar el acné?

El acné es una enfermedad, por lo que es necesario realizar tratamiento hasta que mejore la clínica del paciente y continuar en forma ininterrumpida con un tratamiento de mantenimiento.

¿Cuántas clases o tipos de acné existen?

De acuerdo con el tipo de lesión predominante, el acné se clasifica en leve, moderado o grave; si bien, para la valoración de la gravedad es preciso tener en cuenta otros factores como son su extensión y la presencia de cicatrices (9):

  • Acné leve: se caracteriza principalmente por la presencia de comedones, no inflamatorios.
  • Acné moderado: se manifiesta por la aparición de comedones junto a pápulas y pústulas inflamatorias.
  • Acné grave: cursa con nódulos y quistes junto a abundantes pápulas y pústulas inflamatorias.

La presencia de cicatrices sugiere la existencia de episodios anteriores de acné grave, y su presencia puede justificar aplicar un tratamiento más agresivo para evitar su aparición en el futuro. Asimismo, antes de instaurar un tratamiento, hay que valorar el impacto y las secuelas psicológicas del acné.

Sobre las cicatrices de acné...

El acné con mucha frecuencia deja cicatrices si no se trata adecuadamente y en forma precoz. Hoy disponemos de múltiples tratamientos para el tratamiento de cicatrices de acné con distintas tecnologías láser (co2, erbium, fraccionado ablativo y no ablativo); con excelentes resultados y dependiendo las características de las cicatrices combinados con, sustancias de relleno, técnicas de subcisión y estimulación de la regeneración con factores de crecimiento biológicamente activo extraído del propio plasma del paciente (PRP) y aplicado localmente facilita, la renovación celular y brinda mejoría a la arquitectura cutánea.

Tips, consejos y sugerencias acerca del acné

Existen consejos o tips de cuidado, que el dermatólogo te va a indicar y te pueden ayudar a mejorar la apariencia de tu acné:

  • Es esencial seguir una pauta diaria de cuidado cutáneo, con productos apropiados.
  • No lavar tu cara más de dos veces al día puede resecar tu piel, ya que el jabón tiende a llevarse los nutrientes de nuestra piel, lo recomendable es lavar solo dos veces al día y utilizar una buena crema hidratante para tu tipo de piel.
  • Utilice agua tibia y un limpiador apropiado (el agua demasiado caliente o fría puede agravar el acné).
  • Lávese el cabello con regularidad. Si tiene el cabello graso, debe utilizar y shampoo para para disminuir la grasitud.
  • Las personas de piel grasa tienen más tendencia a sufrir de acné, debido al exceso de grasa en la piel que hace que se taponen los poros produciendo la aparición de granos, espinillas , barros y manchas; para este tipo de piel por lo general indicamos lociones astringentes, especialmente para limpiar las impurezas de la cara después del maquillaje.
  • Al momento de afeitarse se debe utilizar una máquina de afeitar o que no esté usada previamente. Aplicar suficiente crema de afeitar y hacerlo en forma cuidadosa. Luego de finalizar el afeitado es necesario colocar una loción con antibiótico.
  • El maquillaje que vas a utilizar debe ser dermatológicamente testeado, si es a base de ingredientes naturales mejor. Es necesario tener en cuenta a la ora de comprar un maquillaje, elegir el adecuado para tu tipo piel, con bajo contenido en grasa y libre de aceites.
  • Puede aplicar la crema de tratamiento antes de la base de maquillaje.
  • Debe evitar dormir con el maquillaje y retirarlo siempre.
  • No debe tocar las lesiones, ya empeora sus lesiones y por el traumatismo local dar lugar a retracción cicatricial.
  • Es necesario evitar el sol; los medicamentos para el tratamiento del acné pueden causar quemaduras e irritación con la exposición.

Obras Sociales

Las consultas y los tratamientos de dermatología están contemplados por las siguientes obras sociales: