Tratamiento de Rosácea en Córdoba

La Rosácea es un trastorno inflamatorio crónico que afecta preferentemente a la región centrofacial. Su etiopatogenia es desconocida, aunque se han implicado los siguientes factores:

  • a) disminución del tono vascular (existe una tendencia acentuada a la vasodilatación y a la persistencia de ésta ante varios estímulos como el alcohol, alimentos condimentados o histaminógenos, choques emocionales, exposición solar y cambios bruscos de temperatura, entre otros), y
  • b) actuación microbiana y parasitaria (por un lado, se ha relacionado con la disbacteriosis intestinal e incluso se ha señalado que Helicobacter pylori podría ser un factor etiológico a tener en cuenta; por otro lado, Demodex folliculorum es un parásito que, aunque también puede encontrarse en la piel normal, se presenta con una elevada frecuencia en los folículos pustulosos inflamados de la rosácea). En general aparece en las mujeres después de los 30 años, siendo en ellas mas frecuentes, pero los cuadros son más graves entre los hombres. Es bastante común, en personas de tez clara siendo difícil de encontrar en pieles oscuras.

El curso evolutivo presenta diferentes estadios:

- Estadio 1: eritema moderado persistente, escasas telangiectasias.

- Estadio 2: eritema persistente, numerosas telangiectasias, pápulas y pústulas.

- Estadio 3: eritema profundo persistente, telangiectasias densas con racimos vasculares, pápulas, pústulas, nódulos y edema variable en placas.

- Estadio 4: es la forma más severa. Hay eritema intenso, numerosas telangectasias, pápulas, pústulas y nódulos y placas edematosas. En éste estadio se encuentra el rinofima que es una hipertrofia de las glándulas sebáceas y del tejido conectivo que se acompaña de un componente linfoedematoso de la nariz (se considera el estadío final). No sólo se presenta en la nariz, puede verse en el mentón, párpados, oídos con graves consecuencias estéticas.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es mejorar la apariencia y mantener la condición bajo control. Deben evitarse las fuentes de irritación de la piel como jabones, limpiadores con alcohol, astringentes, abrasivos, y algunos cosméticos.

No exponerse al sol sin protección, la pantalla solar se debe aplicar media hora antes, inclusive durante días nublados.

Su dermatólogo puede recetar antibióticos locales como Metronidazol (gel o crema) o Clindamicina (solución, gel o loción). Los antibióticos orales comunmente utilizados incluyen Tetraciclina, Minociclina, Eritromicina, y Doxiciclina. La Isotretinoina es usada a veces para estadios más avanzados. En particular, las mujeres en edad fertil no deben embarazarse mientras están bajo tratamiento con Isotretinoina, pues este puede causar defectos congénitos.

Cuando se logre controlar a la rosácea se puede tratar en forma directa las telangiectasias con láser, este ultimo siempre bajo supervisión dermatológica, ya que en una fase activa el láser irrita, empeorando el cuadro, produciendo en algunos casos secuelas permanentes.

El láser de Nd. YAG de pulso largo es el tratamiento de elección en los estadíos que presentan telangiectasias, responsables del enlentecimiento y rémora en el tejido intersticial. Como resultado de la obliteración láser se mejora significativamente el eritema y en estadios avanzados disminuyen las fimas.

El efecto esterilizante del láser mejora los estadios que presentan pápulas y pústulas.

Preguntas Frecuentes

Tengo rosácea y determinadas cremas me hacen mal... ¿Que puedo hacer? ¿Me tengo que tratar?

Los pacientes con rosácea tienen la piel muy sensible por lo que, en muchos casos, tienen problemas con numerosas cremas. De acuerdo al grado de afectación, se pueden indicar diferentes tratamientos por vía oral con antibióticos o cremas de tratamiento específicas para esta enfermedad. Sería conveniente que realices una consulta con el fin de determinar cuál es la mejor opción terapéutica para tu caso en particular.