¿Cómo evitar el contagio de hongos en verano?

La humedad del agua y las altas temperaturas son ideales para la propagación de los hongos. Por lo tanto, uno de los efectos colaterales más comunes de las vacaciones es contraer hongos. Esta afección está a la orden del día durante el verano, ya que la humedad del agua, las piletas y vestuarios representan un ambiente ideal para su propagación.

Los hongos son microorganismos que pueden permanecer durante meses en un estado vegetativo encerrados en sus esporas y que conviven con nosotros, en nuestro cuerpo. Una vez que se dan las circunstancias óptimas se inicia su crecimiento y proliferación. Su hábitat idóneo es un sitio húmedo, con una temperatura que oscile entre los 20ºC y los 28ºC. Estas condiciones se dan especialmente en las piletas, siendo en verano la temporada en la que más infecciones o manifestaciones se producen; por lo que es imprescindible, para no contraerlos poner especial atención cuando concurrimos a ellas.

En las piletas de verano, las infecciones más frecuentes son las causadas por los dermatofitos que afectan zonas con queratina como pelo, uñas y superficie de la piel; la manifestación del «pie de atleta» es la más común.

Entonces… ¿Cómo podemos evitar contagiarnos con hongos este verano?

Para prevenir el contagio de hongos durante el verano es recomendable…

Evitar caminar descalzo por el borde de la piscina, ducha o vestuarios.

No compartir el calzado o ropa con otras personas, ya que podrían quedar escamas de otra persona infectada

Ducharse antes y después de ingresar a la piscina ya que con esto barremos la mayor parte de los microorganismos de la piel; y así evitamos que el contagio se propague a otras personas del natatorio.

Secarse bien después de ducharse.

Y… ¡A disfrutar de unas hermosas vacaciones!