Diabetes… cómo cuidar tu piel

Se estima que un tercio de las personas con diabetes padecerán, en algún momento de sus vidas, un problema dermatológico (de la piel) provocado por esta enfermedad. De hecho, el primer indicio de que una persona tiene diabetes, puede ser la presencia de problemas en la piel relacionados con hongos, úlceras crónicas e infecciones.

La elevación en el nivel del azúcar o glucosa en la sangre hace que esta pierda hidratación, se reseque y tenga más riesgos de lesionarse e infectarse. Para que puedas mantener tu piel suave e hidratada, aquí te damos algunas recomendaciones:

Mantén tu diabetes bajo control.

Bebe muchos líquidos, de preferencia agua, para mantener la hidratación.

Utiliza un jabón no irritante, crema hidratante luego del lavado y talco en las áreas donde la piel puede quedar húmeda, como debajo de los brazos (en las axilas), debajo de los senos, entre las piernas (en las ingles) y entre los dedos de los pies.

Evita el agua muy caliente y los baños largos y/o de espuma. Cuando te seques, debes hacerlo suavemente, no te frotes.

Revisa la piel después de lavarte y asegúrate de que no tienes áreas secas, rojas o adoloridas que puedan infectarse. Si no puedes hacerlo solo, pide ayuda.

En especial, cuida mucho tus pies. Controla todos los días que no aparezcan heridas. Usa zapatos cómodos, de horma ancha.

Mantén tu casa húmeda durante los meses de clima frío y seco.

Aplícate protector de labios para prevenir sequedad en tus labios.

Protege tu piel del sol con un FPS solar de 30 o más y usa un sombrero.

Usa guantes cálidos, zapatos o botas abrigados (si hace frío) y ropa interior de algodón puro.

Si tienes problemas en la piel que no puedes resolver por ti mismo(a) o que no sanan rápidamente, consulta con Dermatólogo para que pueda indicarte cómo tratarlos y evitar complicaciones mayores.

Por último, recuerda que si mantienes tus niveles adecuados de glucosa en forma estable es posible evitar estas y otras complicaciones asociadas con la diabetes. Cambiar de hábitos no siempre es fácil, pero luego de un tiempo notarás que el esfuerzo no es tan grande y que los beneficios son enormes.