Várices, consejos para un verano saludable

La insuficiencia venosa crónica es una condición patológica del sistema venoso que se caracteriza por la incapacidad funcional adecuada del retorno sanguíneo debido a anormalidades de la pared venosa y valvular que lleva a una obstrucción y/o reflujo sanguíneo en las venas. Presenta mayor prevalencia en el sexo femenino. Los factores de riesgos: edad (mayor edad mayor riesgo), historia familiar, obesidad, sedentarismo, embarazo, ortostatismo prolongado, profesiones de riesgo. Se manifiesta con los siguientes síntomas: dolor vespertino, pesadez, prurito, calambres nocturnos, cansancio en las piernas, edema en MMII vespertino.
Estos síntomas empeoran con el ortostatismo y el calor y mejoran al acostarse, con los pies en alto y con el frío.
Si no se realiza un tratamiento adecuado, con el paso del tiempo la piel puede cambiar de color y mancharse ( dermatitis ocre) y pueden aparecer complicaciones como las trombosis, flebitis, úlceras, celulitis, erisipela, sangrados ( varicorragia).

¿CÓMO PREVENIR LAS VARICES Y DISFRUTAR DE UN VERANO MÁS SALUDABLE?

El sol y el calor tienen un efecto dilatador sobre las venas, generando molestias como pesadez, cansancio y pies hinchados… Podés atenuar estos efectos siguiendo los siguientes consejos:

✔ Evitar la exposición solar prolongada y el calor excesivo.
✔ Realizar actividad física.
✔ Comer saludable (dieta pobre en sal rica en fibras y verduras) y cuidar el peso.
✔ Evitar el consumo de café, alcohol y tabaco.
✔ Evitar el uso de tacos muy altos o muy bajos.
✔ Evitar permanecer de pie por períodos prolongados.
✔ Elevar las piernas cuando duerme.
✔ Utilizar ropa fresca y fría.
✔ Darse duchas de agua fría.
✔ Utilizar protector solar.
✔ En lo posible, pasear por la playa con los pies dentro del agua.