Verrugas Vulgares (Testes) en Córdoba

Las verrugas son muy frecuentes en la infancia –más que en la edad adulta-. Estadísticamente el 10% de la población infantil presenta este tipo de virosis cutáneas. Las sufren más las niñas que los niños y se manifiestan más en la pre - adolescencia que en otras edades. Gracias a la actuación de nuestro sistema inmunológico, el 90% de las verrugas se curan por sí solas, aunque algunas lo hacen a las pocas semanas de su presentación y otras a los 10 años.

Los que popularmente se conocen como “TESTES” (nosotros les llamamos verrugas vulgares), varían desde unos 2 milímetros hasta 1 centímetro, pero pueden confluir y ser de mayor tamaño, son elevados, secos y ásperos, del color de la piel o grises; se localizan frecuentemente en manos, y en el dorso de los dedos, alrededor de las uñas o debajo de éstas, produciendo entonces, que se levanten o deformen, y ocasionando dolor en algunos casos. Sin embargo, pueden salir en muchas otras áreas de la piel y en ellas casi nunca generan dolor u otro síntoma.

¿Qué hacer?

Ya se mencionó que la mayoría de los casos se autolimitan, principalmente las verrugas vulgares, sin embargo, estos periodos de “autocuración” varían entre pocos meses hasta muchos años y si no se tratan, frecuentemente tienden a la diseminación (se pasan a otras partes de la piel), o al contagio de persona en persona, fenómeno muy frecuente en niños por el ámbito escolar, en las piletas de natación y en el juego diario; por lo que en estas situaciones lo más recomendable es acudir a un especialista en búsqueda de tratamiento.

¿Cómo tratar las verrugas?

Las verrugas se consideran una enfermedad infecciosa autolimitada de origen vírico, por lo que su tratamiento no debe ser nunca demasiado agresivo evitando que dejen cicatriz. El tratamiento de las verrugas dependerá del tipo de las mismas, de su número, tamaño y localización, y sobre todo de la edad del paciente, ya que existen métodos cruentos innecesarios que contrastan con terapéuticas novedosas que comentaremos a continuación. Se recomienda siempre un tratamiento conservador dada la tendencia a la resolución espontánea de las verrugas.

Si las verrugas no desaparecen solas pueden tratarse con líquidos irritantes para estimular las defensas del organismo contra el virus y queratolíticos para disminuir el tamaño de estas. En caso de que estos no sean eficaces pueden emplearse método más efectivos e indoloros como la crioterapia o el láser.

¿Qué hay de cierto de los remedios caseros?

Existen varios tratamientos caseros o populares como la utilización de cáscaras de banana, papa, etc., las cuales no se recomiendan por desconocer su mecanismo de acción; muchos pueden ser inocuos y coincidir con la resolución espontánea, por lo que dan la impresión de ser la causa de la curación, esto se debe a la gran influencia en la predisposición psicológica de la curación de las verrugas en los niños y sobre todo en los padres en el afán de eliminar estas engorrosas lesiones, en cambio, lejos de producir mejoría “las recetas de la abuela” pueden ocasionar dermatitis por contacto u otra complicación.

¿Podemos proteger a nuestros hijos del contagio de verrugas?

La prevención es muy sencilla, ya que este virus padece de envoltura lipídica, lo que lo torna muy termolábil, por lo tanto un simple lavado adecuado de manos es suficiente.